Viajes a Marruecos personalizados

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Marruecos conjuga la riqueza de un refinado patrimonio arquitectónico y cultural, con la exhuberancia de unos paisajes llenos de contrastes: las nieves perpetuas del Alto Atlas, el valle del Drades con sus ricos oasis, la costa atlántica con kilómetros de playas vírgenes y el misterioso desierto.

Marruecos tiene la facilidad de evocar, con solo nombrarlo, las fantasias de los cuentos orientales: palacios, bailarinas del vientre, aguadores, brujos y hechiceras. Porque viajar a Marruecos es viajar a un pais mágico.

Viajes a Marruecos. La magia de Marruecos esta en su riqueza natural: las montañas del Alto Atlas, el valle del Drades con sus ricos oasis, la costa atlántica con kilómetros de playas vírgenes, el misterioso desierto, las nieves perpetuas, extensas llanuras floridas con de naranjos y almendros. Desde el Estrecho de Gibraltar hasta Mauritania, la naturaleza es uno de los grandes patrimonios de Marruecos.

La magia de Marruecos está en sus monumentos, en la arquitectura refinada que las grandes dinastías que gobernaron el país, dejaron como herencia en las ciudades imperiales: mezquitas y madrazas, palacios, las ruinas romanas de Volúbilis, la medina de Fez y la plaza de Jemaa El Fna.

Mágica es también una artesanía milenaria que todavía hoy conserva el mismo método de trabajo manual, que hace cientos de años.

La magia de Marruecos esta en sus fogones. De reputación mundial, la gastronomía marroquí es producto de la mezcla de culturas que han ocupado su territorio a lo largo de la historia. De los ancestros bereberes, heredaron los platos sencillos y el uso de la harina. Los árabes aportaron el refinamiento oriental y el aroma de las especias exóticas. Los Omeyas importaron de Siria la pastelería, a base de miel y almendras. Pero la cocina marroquí está sobre todo, inspirada en las tradición culinaria andaluza, donde se aúnan lo dulce con lo salado y lo amargo con lo dulce, sin olvidar la impronta de la cultura otomana, y por supuesto el te, introducido por los comerciantes ingleses.

Marruecos es un lugar mágico y fascinante, con sus radiantes amaneceres y la luz dorada del lubrican que tiñe de rojo, verde, azul o blanco, las ciudades. Marruecos es una explosión de sensaciones, una mezcla de aromas: jazmín, especias y almendros en flor.

Ven a descubrir Marruecos, el país del reino de los sentidos.

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