Es un hotel de 16 habitaciones situado literalmente a los pies de las dunas del Erg Chebbi, las más altas de Marruecos. Combina piscina exterior, terraza panorámica y habitaciones con vistas al jardín, a la piscina o directamente a las dunas, con arquitectura que mezcla el estilo bereber tradicional y el confort moderno.
Como alojamiento en Merzouga alejado de cualquier núcleo urbano, su atractivo está en la inmediatez del desierto: se organizan paseos en camello y rutas en 4×4 desde la propia recepción, y la cena bajo las estrellas en la terraza es de lo más valorado por quienes se alojan aquí.