Es un hotel de construcción reciente (2017) con 18 habitaciones en Chefchaouen, a quince minutos a pie de la medina azul y a setecientos metros de la Kasbah. Tiene terraza panorámica con vistas a la ciudad y al Rif, parking propio y desayuno con productos locales; muchas habitaciones cuentan con balcón privado.
Es un alojamiento moderno pensado sobre todo para quien llega en coche propio, ya que resuelve el problema del aparcamiento en las calles estrechas de la medina histórica. A cambio de quedar algo alejado del casco antiguo, ofrece un edificio nuevo con mejor aislamiento y una terraza que se convierte en el mejor mirador de la ciudad al atardecer.