Es un hotel de tres estrellas con patio central y fuente tradicional marroquí, a cuatrocientos metros de la estación de tren de Casablanca y a quinientos de la medina histórica. Las habitaciones tienen aire acondicionado, TV vía satélite y minibar, y el hotel incluye sauna y gimnasio, algo poco frecuente en un tres estrellas de este precio.
Es un alojamiento económico bien situado: la estación de tren conecta con el aeropuerto Mohammed V en media hora y con Marrakech en dos horas y media en AVE, lo que lo hace práctico como base para moverse por varias ciudades sin gastar de más en alojamiento.